Archivo de la etiqueta: He sido abducido

He sido abducido XIII

Otra parte más de las aventuras de este aventurero aventurado. Que lo disfruten.

He sido abducido XIII

4.00 Se encienden las luces del supermercado. Llevo toda la noche pensando los pasos siguientes, por fin vamos a conseguir ser héroes, bueno, yo héroe y ella heroína, pero no la cosa mala que daña el cuerpo; me refiero a la tía buena que está con el héroe, pero además lista.

4.05 Debo equiparme, y Marty también. Comenzamos a ir por los pasillos con naturalidad.

4.07 Corremos por los pasillos leyendo los típicos carteles de “a 500 metros sección de lavandería”, seguimos hacia delante, a veces fingimos ser pareja y nos peleamos por el suavizante de los estantes. Yo le reprocho que para la ropa blanca lo mejor es el Perlán, pero ella dice que no firmemente, que le doy muy mala vida siempre lavando y limpiando. Yo exclamo que voy al bar con los amigos porque me gusta el fútbol y ella que la abandono con nuestro dos hijos. Total, que de tanto fingir acabamos peleados.

4.08 Me marcho furioso y ella se va por otro camino.

4.09 Será mala persona, ni que le diera tan mala vida, seguro que nuestros hijos Julio y Verne no dicen lo mismo. Ahora, eso sí, la custodia la pido para mí enterita.

4.40 Tras un largo rato de andar enfurruñado me doy cuenta que era todo teatro, que ni tengo familia con ella ni nada, y lo peor de todo, aún no ha abierto el supermercado, hemos estado fingiendo para nada.

4.41 Luego la buscaré, estoy bastante cerca de la sección de los trajes, así reza en el cartel. “Trajes de Armanio Tucci”, esa es la marca buena.

4.42 ¿Cuál me pongo? Vale, necesito uno fuerte, ¿habrá tela espacial de kevlar?

4.43 Me pongo a buscarla como loco.

4.51 No, hay tela de todos los tipos, tela de crocosario, de león-oso-panda lunar, de zombi nazi, hasta tela de tela.

4.53 Tras resoplar varias veces elijo un traje chaqueta de un polímero que se me adapta al cuerpo como un guante, quizás me marca un poco de paquete, pero eso no es por culpa del polímero de nunca. Es por mi constitución, por algo me llamaban el rompebragas en el instituto.

4.55 Escucho unos pasos mientras estoy en calzoncillos probándomelo, apunto con el dedo como si fuera una pistola imaginaria, hay una vez en la vida que eso funciona.

4.56 Cobi sale de entre los estantes. “Qué lista es mi niña”, pero vamos, cuando quiere, porque para otras cosas me lleva por el camino de la amargura. Si es que yo sabía que la debería de haber llevado a un colegio de pago.

4.58 Ya vestido le pregunto a Cobi si le gusta. Ella se mea en señal de aprobación.

4.59 Ahora en busca de los zapatos.

5.01 Vaya, vaya, una galería de planchas de metal, una vez vi una peli de Clint Eastwood. Me llevaré unas cuantas. Pillo el carro normal, no el volante, porque no hay ninguno por aquí.

5.02 Empiezo a cargar planchas extrafinas para llevármelas al mirador. Ahora solo me queda el calzado.

5.30 Por fin lo encuentro, esto ha sido bastante más fácil, pillo unos zapatos revestidos de hierro por dentro, como los de los trabajos que operan con maquinaria pesada, y me voy de nuevo al mirador.

6.00 Llevo media hora buscando el camino de vuelta para variar, pero no fue por culpa de los pokemons ni de la parte de lencería fina de “Victoria tiene un Secret y no te va a gustar”.

6.01 Juego con Cobi a hacer como que le lanzo algo y la pequeña corre y lo busca.

6.03 Cobi ha ido y no vuelve.

6.05 Ya volverá.

6.14 Llego por fin al mirador, subo las escaleras con todos mis bártulos.

6.15 Marty no ha llegado aún. Espero que se haya dado cuenta de que todo era mentira y no esté intentando contactar con sus hijos imaginarios.

6.20 Me pongo las gafas de vieja que siempre llevo conmigo para estas ocasiones, cojo mi traje de chaqueta y las planchas de metal extrafino y cual abuela de Macgyver me pongo a hacer patrones, calceta y a coser.

7.00 Anuncian que el supermercado abre, yo sigo a lo mío.

7.02 Llega Cobi con aire risueño, yo lo miro, le doy dinero diciéndole “que no se entere tu madre de que te he dao esto, guárdatelo”, y sigo con mis labores de señora mayor.

7.20 Resoplo un poco por no tener a María Teresa Campos.

8.00 Listo, ya tengo mi nuevo traje. El último traje que estrenaré, el traje perfecto para salir de aquí.

8.01 Yuju, estoy soñando, lo sé porque esas dos mujeres semidesnudas no están en la realidad. Bueno, vale, y tampoco tengo un miembro tan viril.

8.04 Antes de alcanzarlas doy un salto en el espacio y aparezco otra vez en aquel sitio, la torre, el camino de baldosas, la caja.

8.05 Algo es distinto aquí. Parece que en la torre vive alguien o algo. Siento que quiere que lo saquemos de allí. Siento que…

8.07 Me despierta el sonido de la puerta. Acaba de entrar Marty.

8.15 Me pega cuatro guantazos para que la mire a la cara. Ha encontrado su traje, polímero negro, ajustado, cremallera delantera de la marca “busco a Jacqs”.

8.20 Sale del baño diciendo que aún le falta un complemento, tacones rojos. Un tacón para dominarlos a todos. Un tacón para encontrarlos…

8.21 Le doy varias planchas de hierro de las que han sobrado y le aconsejo algunos arreglos para su nuevo traje de combate.

8.22 Esta noche estaremos preparados. Primera fase del plan, a por el guardián.

8.23 Mientras tanto me pongo a entrenar mis dotes de kung fu con la máquina y a aprender un poco de batuka, nunca se sabe.

He sido abducido XII

Seguimos viento en popa a toda vela. Después de una mar en calma, viene de nuevo el viento de levante que sopla fuerte en el mar de las palabras y nos trae otra nueva entrega de la serie que está dando el cierre por fin.

He sido Abducido XII

8.00 Otra vez el campo de rosas y la caja sobre el pedestal, otra vez el viejo cartel que reza “FOLLOW THE YELLOW BRICK ROAD” y aquella torre derruida. Escucho el sonido de mi alma atrapada, escucho el sonido de mis anhelos allí guardados, de mi vida en la tierra, de mis sueños y emociones.

9.00 Una mano me aleja de aquel sito de ensueño y me lleva a la realidad, a la asquerosa realidad del centro comercial, del mirador, de la cabra atada a la pared con sus alitas cartilaginosas, de Cobi durmiendo tan monísima como es, de las estrellas, de este asqueroso sitio del que no puedo salir. Miro a mi lado y veo a aquella mujer de ojos verdes durmiendo a mi lado con la mano posada en mí. Quizás este sitio no sea tan asqueroso. Respiro hondo y feliz.

9.30 He conseguido controlarme durante todo este tiempo por ser un caballero, pero con una mujer en tu cama es difícil controlar el instinto animal que posee al macho alfa. Recuerdo que la encontré en la ducha y luego me la traje aquí como pude, ella no habla, parece una niña pequeña que no recuerda nada, así que le dejé la cama para domir y luego me acosté en el suelo. Mi sonambulimo y ganas de mujer me debieron de traer a la cama durante la noche, algo inevitable por otra parte.

9.40 Me doy una larga ducha, y aprovecho para pensar un poco en qué iba a hacer con una mujer así, aparte de lo evidente.

10.00 Me pongo a preparar huevos con chorizo, que eso lo he podido aprender fácilmente y con lo buenos que me salen creo que se pondrá contenta.

10.11 El olorla despierta y corriendo me quita la sartén y se pone a comer, es como una niña pequeña vestida con una sucia ropa de a saber cuándo. Como de una forma más bestia que Trinidad y toda su familia juntos.

10.21 –T-ú e-r-e-sh-u-m-a-n-ac-o-m-oy-o –parece que no me entiende aunque le hable lento–. Y-ot-e-n-g-oc-o-l-i-t-a, t-ú c-o-n-c-h-i-t-a –nada, ni pajolera idea. Tengo a una mujer con el cerebro de Cobi y tan mona como él.

10.22 –Bueno, como no me entiendes, lo primero es lo primero. Te voy a llevar a asearte, que te canta el alerón más que a una mofeta en una feria.

10.25 Le abro la ducha 42 y la meto dentro, acto seguido cierro y espero a que ella solita entienda que tiene que ducharse. Mientras tanto espero fuera con Cobi sentanda en mi regazo. ¡Qué mona es!

11.00 Esta mujer no acaba, ya estoy empezando a cansarme, solo vivía mejor.
–¡Que voy que voy! –decido así entrar en la ducha y para mi sorpresa la muchacha de ojos verdes no está y en su lugar hay un gran hueco en la ducha que da a otra habitación.

11.02 Entro con miedito esperando que una bola gigante salga del techo y me persiga por todo el supermercado, pero gracias a mi látigo y mi sombrero me salvaría.

11.03 Mierda, no tengo látigo ni sombrero. Entro con más miedito.

11.04 Es una especie de laboratorio. Un cuartucho con multitud de objetos científicos cuyo nombre desconozco, como el astrolabio, probetas, mecheros bunsen, un miniparaguas, un plátano, doce bolas unidas sobre las que reza «made in china», unos bocetos de Leonardo da Vinci y un poster de la Superpop entre otras cosas mucho menos científicas. Allí estaba la señorita con un libro en la mano, sentada en el suelo y completamente desnuda otra vez.

11.07 –Señorita, oiga, debe ponerse la ropa, ¿me comprende? Bueno, es igual, tampoco pasa nada. ¿Qué lees? –para mi sorpresa, además de que pasaba de mí como el resto de mujeres de la tierra (aunque esta no lo fuera), tenía un libro que conocía bastante bien.

–Eh, ese libro lo conozco, es el Micho 1. Quieres aprender a leer, ¿verdad? Está bien, yo te enseño, y cada vez que aciertes te doy un besito en los labios, verás qué bien nos lo vamos a pasar.

12.00 Oh dios, se me ha desmayado en pleno acto, digamos, práctico del idioma. Ya habíamos aprendido español, cubano, francés y estábamos aprendiendo el nativo de los misioneros. Nunca supe que con el Micho se pudiera llegar a tal grado de aprendizaje, pero se ha desmayado. Tal vez tenga una herida en la cabeza, porque del susto la he soltado y ha caído sobre el suelo vivo, y tal vez ahora esté inconsciente y sangrando. Tal vez.

12.10 Nada, nada, ni siquiera se me ha vuelto a caer, ni tiene otra herida en la cabeza. Ni que yo fuera tan torpe. Llevarla hasta la cama es fácil.

12.20 Pero el suelo está resbaladizo, y cualquiera se podría tropezar y que cayera de boca su carga contra una puerta. Menos mal que a mí no me pasa.

12.25 Nunca la llevaría arrastrando por las piernas para evitar que se caiga, y mucho menos darle otro golpe en la cabeza al doblar una esquina, por quién me tomáis.

12.30 Uf, por fin llego y la dejo suavemente en la cama. Con esa sonrisa tan guapa y toda rojita de sang… Voy a por algo para curarla.

12.33 Cojo papel higiénico y la envuelvo enterita como si fuera una momia, me esmero más en sus pechos, ya que parece que tiene frío. Espero que se cure con esto. Si tuviera una cámara a mano le echaba una foto de lo bien que me ha quedado.

12.34 La cabra voladora mira el papel higiénico con ganas. Espero que no se suelte y le dé por lamer sus heridas.

12.36 Desato a la cabra y me la llevo conmigo con gran esfuerzo, ya que está hipnotizada por la mujer y su envoltura, que supongo que para ella será muy sabrosa y comestible. La verdad es que mirando así yo también lo haría.

12.40 Bien, ahora estoy en el laboratorio sentadito, la cabra está atada con las bolas esas de made in china al cuello, no se moverá.

12.42 Está todo hecho un asco, debería limpiarlo un poco y ordenar los papeles, se ve que quien tuviera este lugar sería un poco guarro. Así que me pongo a ello.
13.51 Listo, he limpiado hasta a la cabra, me va a dar una pena comérmela luego, pero es que esta mezcla de agerul y cilit bang que guardo va como la seda. No veas como patina el suelo de limpio que está.

13.53 Y ahora a leer todos los archivos que hay por aquí, total, no tengo hambre y me da penita la cabra. Cuando acabe haré una buena comida.

13.54 Me siento en la mesa, quito todos los artilugios científicos y cojo el primer folio con letra de mujer, debe ser mariquita el hombre que estaba aquí, eso explica la cantidad de objetos fálicos.

15.00 Vaya, Mar Saknusen o Marty, el tío que me ayudó gracias a sus intrucciones a salir de la jaula, es el que ha construido este refugio hace muchos muchos años. Debo encontrarle, quizás la muchacha pueda olerlo y por eso llegó hasta aquí.

15.01 Me ruge la barriga, creo que la cabra va a terminar sus días en mi estómago. Voy a ver si la chica de ojos verdes quiere algo de comer.

15.02 Me deslizo suavemente por mi suelo limpio como si fuera un ángel y llego al mirador.

15.03 Aquí pasa algo raro.

15.04 Dios, la chica no está en la cama, eso es lo que no me cuadra.

15.07 Nada, no la encuentro, espera, en el suelo hay algo una mancha de sangre.

15.07.20 Me acerco y algo me cae encima y me duerme con un olor a mujer.

17.06 Despierto atado a la cama, mis extremidades están atadas a los cuatro extremos de aquella estructura.

17.07 Ya sé, ahora viene la tía buena, estoy en un sueño así que me relajaré y disfrutaré.

17.08 Ahí aparece, es la chica de ojos verdes.

–Bueno, ¿qué vas a hacerme hoy? Tengo que reconocer que mi mente ha creado una imagen perfecta de ti.

–¿Quién eres?

–Soy un tipo con suerte.

–¿También te han abducido?

–Vaya, sabía que te daría las facultades del lenguaje en mis sueños, pero no que me cortaras todo el rollo. Esto empieza a no molar.

–No es un sueño, imbécil, soy Mar Sakunsen.

–Perdona, pero Mar Saknunsen es un tío, no me vengas con tonterías, subconsciente malo, subconsciente malo.

–Está bien, ahí te quedas hasta que respondas a mis preguntas, volveré luego.

17.18 Vaya, parece que esto no es un sueño erótico, ni siquiera un sueño pornosabático, es mucho peor, es la realidad.

17.19 Me revuelvo en la cama, pero nada, las cuerdas están muy bien atadas.

17.20 Cobi entra en el mirador y me mira en forma de cariñoso saludo.

17.22 –Cobi, muerde las cuerdas.

17.23 –Cobi, cuerdas morder tú.

17.24 –Cobi, haz ñiñiñiñi con los dientes en las cuerdas.

17.25 –Ni siquiera vas a desatar a la cabra, ¿a que no?

17.30 Eso, súbete y cágate en mí para variar, se ve que me quieres. Lo mismo está marcando su territorio para que la cabra deje de mirarme.

17.31 Bueno, lo único que faltaba era que la cabra se meara en mí, menos mal que la tengo atada. Está bien, piensa, piensa, has visto Macgyver siete veces.

17.42 ¿Por qué nadie tiene una goma a mano cuando hace falta, ni siquiera un lápiz ni un clip?

17.45 Ya lo tengo, mearé en las cuerdas y se volverá más deslizante, así podré salir. Comienzo con mi tarea.

18.07 Por fin lo he conseguido, he hecho pipí sobre todas las cuerdas, no quieres saber cómo llegué a las de las manos.

18.08 Las puertas se abren.

–Vaya, serás asqueroso.

–Solo quiero hablar, señorita Marty.

–Y has tenido que mearte como un bebé, ¿no?

–Lo vi en un documental de tiburones.

–Está bien, pégate una ducha y cuéntamelo todo.

22.00 Se lo conté todo.

–Muy bien, otra abducción por error te ha traido aquí.

–Pero señorita Mar, tienen demasiados humanos como para ser un error, ¿no?

–No creo que sea a propósito, solo que ya que los tienen los usan como empleados.

–¿Sin embargo si roban otras especies de otros planetas no?

–Sí, con total certeza, como que usted mismo las vio según me ha contado.

–Sí, así es, ¿y usted la memoria cómo la ha recuperado?

–Me debí dar un golpe, me desperté con sangre.

–Vaya, lo siento, este sitio es muy traicionero.

22.30 Hablamos un poco más de los pasos a seguir, pero nos encontramos igual de perdidos que al principio.

22.36 –No tenemos instrumental para defendernos, no podemos bajar ahí y pretender salvarlos a todos sin protección, y luego está eso de las puertas que no se abren.

–Sí, tienes razón. Oye, aún tienes el pelo mojado, toma la toalla y sécate, anda.

22.36.05 De pronto tengo en mis manos lo que tanto he anhelado desde que llegué a este maldito lugar, el instrumento que nos ayudará definitivamente a salir de aquí. Es esponjosa, es grande, suave y rosa. Tengo la toalla.

23.05 Paso bastante tiempo con Mar gritándome al oído, pero necesitaba contemplar aquel artilugio. No diré que no lloré, pues no todas mis lágrimas son amargas.

23.06 –¿Por qué lloras, qué te pasa, me escuchas?

23.07 –Creo que sé cómo salir de aquí.

–¿Cómo?

–Con esto, Marty, con esto –aún sostenía en mis manos la toalla.

He sido abducido XI

Poco a poco el círculo se va cerrando en torno a nuestro protagonista, pero ¿qué hay de los secundarios? Ellos también tienen su propia historia.

He sido Abducido XI

Querido Diario:

He tardado varios días pero acabo de llegar a una conclusión que puede significar un hito en la historia de los campos de maíz y las señales en el trigo. El descubrimiento más grande desde Roswell (Nuevo Méjico). ¿Que eso nunca pasó? Sí, claro… nunca pasó… también creemos que bebemos agua libre de partículas nocivas y que las depuradoras sirven para algo. Pero nada más lejos, lo cierto es que lo de Roswell pasó (vale, tal vez los extraterrestres no chocaron contra el desierto, quizás vertieran sólo sus residuos, originando un montón de caca espacial, la cual estuvimos analizando durante años y de la cual sacamos tecnología como el DVD, el iPad y la Playstation 3), el agua que creemos que bebemos, no es literalmente agua y las depuradoras son grandes almacenes del gobierno para guardar los mejores secretos de estado (con ese olor a mierda cualquiera lo pensaría) y yo creo que he sido abducida. Gracias a Dios tengo mi moleskine de bolsillo como el gran Henry Jones y así podré escribir rápido mis vivencias.

Día 1- Acababa de publicar un informe sobre abducciones en un blog de moda de Internet. Le había pedido el favor a un buen amigo mío con el que jugaba a los médicos cuando era pequeña y él, sin pensárselo dos veces, lo subió a la red. Causó tal revuelo que las visitas de la página subieron como la espuma de la cerveza de mantequilla bien templada. Lo cierto es que eran personas mentalmente divergentes (locos) que confirmaban mi hipótesis sobre las abducciones y como a los borrachos y a los niños decía un loco de la Biblia que había que hacerles caso, empecé por hacerle caso a los locos. Para confirmar mis hipótesis nos dirigimos mi equipo de investigación y yo (dos tíos más) a una base petrolífera llamada Kansas, en el océano Pacíndico (que es la unión de los dos océanos, bastante pequeño la verdad ese océano) llevamos con nosotros instrumentos de la época colonial (es decir, de Cristóbal Colón) tales como el astrolabio. Nuestras hipótesis fueron confirmadas al momento, sólo hizo falta refractar la luz del sol en un preservativo y que ésta diera a una lupa de tres aumentos, el astrolabio hizo el resto. Era real, la órbita de la Tierra había cambiado mínimamente por culpa de las petroleras y su afán de perforar una y otra vez el lecho marino, y perforar y perforar…

Contenta como estaba por el descubrimiento, ya que con él se podría demostrar por qué las personas son abducidas y no sólo las vacas, me fui al baño a celebrarlo como se merece. Sí, las mujeres también necesitamos limpiar nuestro cuerpo y la mujer que diga que no se tira ventosidades (pedos) miente. Algo pasó entonces, como un temblor de tierra, miré hacia el váter pero había lo habitual, no había cagado piedras ni nada raro que explicara esa sacudida. Me limpié, pues, de proa a popa. Hay diversas teorías pero creo que es la más idónea para no coger infección y salí por la puerta. Lo que me esperaba tras ella era un inmenso supermercado.

Día 3- Te escribo después de tres días pero no he podido hacerlo antes, esto es increíble.

Querido diario, si tuvieras ojos para ver lo que aquí pasa intentarías evitarlo como estoy haciendo yo ahora. Estoy en un supermercado espacial. No sé dónde estamos ubicados, en qué planeta, posiblemente estemos en Ganímedes, constelación Orión, Raticulín, en Alfa o en Beta. Mi teoría era cierta, las abducciones no se hacen cuando los extraterrrestre viajan a la Tierra. Lo hacen desde sitios muy lejanos como éste y con su rayo nos traen aquí.

Todo me parecía normal salvo por el hecho de estar en un supermercado y no poder salir. Aún no me explico por qué las puertas no se abren. Debe ser algo del sensor, no reconoce mi figura. Todo eso me extrañó al principio porque había mucha gente normal por allí, además de los típicos dependientes medio zombis y alelados. Pero esa misma noche una gran entidad comenzó a perseguirme por todo el supermercado, creo que es una especie de perro guardián. Conseguí burlarlo a duras penas. Me refugié en uno de los cuartos de baños de una zona alta del edificio, cerca de una especie de mirador. Y entonces comprendí que debía protegerme. Comencé pues así las obras de excavación. No fue difícil, teniendo un supermercado, todo es más fácil. Cogí prestada una retroexcavadora y me fui al tajo, sólo me faltó un pantalón de camionero y poder escupir cuando quisiera para ser todo un hombre, pero sería imposible, el pantalón me quedaría bastante apretado y sexy como para ser un hombre. Sería pues una lesbiana güenorra.

Día 7- Sí, creo que sí, por fin me dispongo a anotar lo que puede que sea el último pasaje de este mi diario.

Creo que he averiguado qué es esto, después de distintos métodos inductivos e inferenciales creo que puedo decir con total acierto que esto es un supermercado.

Al parecer no es de una marca conocida y además las bolsas no cuestan dinero, parecen fabricadas con un material orgánico algo parecido a la patata. Podría ser el fin del hambre en los países pobres. Distribuiríamos bolsas de patata por todos los sitios y la gente podría sembrar y comer.

La salida la he encontrando, pero tiene un sistema que impide salir a las especies humanoides. Sí, parece que el supermercado está plagado de personas pero descubrí que cuando me abdujeron me tuvieron que meter cosas por mis agujeros más íntimos. Entre ellas unas lentillas gracias a las cuales todo nos parecía bastante “humano” en vez de seres vacunos. Otra de las cosas fue un traductor con el cual podemos entender todas las lenguas, parecía una especie de pez, tenía el nombre puesto en el lomo, pez rotel, pez bambelbi, pez barel… bueno es igual.

Mi pregunta era sencilla, ¿por qué estaba aquí? y ¿cómo podía salir? Desde mi refugio, detrás de los baños, comencé a investigar y me llevé investigando días. Entonces se me ocurrió, mezclé ácido clorhídrico con… otro material y dio una reacción que lo flipas con la cual tuve una epifanía.

Bajé a los sótanos llevada por mi visión, en la cual se veía un elefante diciéndome “en los sótanos habemos muchos de nosotros”; estaba claro que no sabía hablar muy bien, pero aun así le hice caso.

Allí descubrí algo increíble, jaulas y jaulas de especies de todas las galaxias y las muy muy lejanas también. Parecía increíble dado que soy la chica más lista y guapa de la facultad, y no, no me llamo Lidia, ni Cristy… mi nombre es Marta, aunque la gente me llama Marty.

Perdón, querido diario, si divago un poco, pero estoy bastante nerviosa y quiero que quede constancia de todo lo que está pasando. Siguiendo con lo que decía, allí abajo pude ver al elefante de mi visión, al parecer el supermercado iba abduciendo a especies de todos los planetas y estrellas y las usaban para lo que más le conviniera, los duros como la madera servían para hacer muebles, algunos más blandos para cojines, los más jugosos para comida, los más activos para dar luz o para trabajar en el servicio de atención al cliente del supermercado. Pude ver así a los humanos, los usaban para ser dependientes, por eso podría verlos igual sin las lentillas. Les lavaban el cerebro y los volvían vivos murientes, lelos, los mejores dependientes del universo.

Querido diario, he decidido enfrentarme al guardián, he decidido salvar a todos y salir de aquí, no sé cómo pero habrá alguna forma. Acabo de secarme el pelo y he dejado la toalla en el perchero, me pondré ese conjunto tan mono que me hace un buen pecho y salvaré a la humanidad, digo a la universalidad.

Mar Saknusen (me encanta este nombre)

He sido Abducido X

Bueno para los fans de las abduciones y los forofos de las sondas espaciales y las vacas os dejo la nueva entrega. MIl veces gracias a Deh por ayudar a hacer estos párrafos legibles.

He sido Abducido X

07:00 Acabo de despertar en mi cama con dosel, el centro comercial debe de haber abierto ya sus puertas. Por culpa de esa pastilla he dormido más de lo que debería. Pero hoy tengo claro lo que voy a hacer. Voy a rescatar a esas personas y sobre todo a esa mujer de ojos verdes.

08:00 Me he tomado mi tiempo para ducharme y hacer mis necesidades fisiológicas, que no han sido pocas, con estos nervios que tengo por la gran empresa que voy a llevar a cabo. He podido trazar un plan, y mi plan empieza así…

08:25 Ya he limpiado el refugio entero con la mezcla de Cilit bang y Agerul que debo patentar. Sí, mi plan empieza por ahí porque Confucio dice «ten tu casa bien limpia y podrás ganar batallas». Creo que era él quien lo decía, o sería un proverbio Klingon, que esos sí que eran buenos alienígenas, no las vacas que rondaban ayer. Es todo un misterio eso de las vacas, debo averiguarlo.

08:30 Ahora debemos explorar el terreno, que se dice pronto pero no es nada fácil. Primero iré por provisiones al supermercado.

09:00 Creo que tengo lo justo para comer: un poco de pan de pipas, una lata de paté, agua y una cuchara.

09:15 Dejo todo en el refugio, he de pensar en ir a cazar una cabra voladora arriba, ya que aquí la comida está restringida.

09:17 —Cobi, nos vamos de caza, ¡tráeme mis ropajes!
Cobi me mira como de costumbre.
—Sabía que harías eso.
La adoro, es tan mona… Cada día estoy más seguro de que es hembra.

Sigue leyendo

He sido abducido IX

Os prometo que en mi mente se están trazando las ideas finales. Todo va a tener su explicación, palabrita. Os dejo otro surrealista capítulo que aunque a priori no arroja nada, os va a dar mucha información.

He sido abducido IX

12:00 Y ahí estaba yo mirando un pedestal con una caja. Algo me decía que lo de dentro sería algo brillante, algo que debía oler muy bien.

12:03 Acercándome así me vino un olor a rosas, a un campo de rosas alrededor de una torre gigantesca, casi la podía ver.

12:07 Mi mente me transportó a aquel lugar con aquel fuerte olor, estaba entre ellas, entre miles y miles de rosas. Un campo gigantesco en una hondonada y allí a lo lejos se podía ver como ascendía de nuevo hasta la tierra normal.

12:15 Mientras paseaba miré al suelo y allí sobre mis pies estaba el camino de baldosas amarillas. Sobre él, un cartel casi borrado donde se podía distinguir FOLLOW THE YELLOW BRICKROAD. Qué raro era todo.

12:22 En el centro de la explanada una torre derruida y alta. Esto me suena, me es muy familiar, creo haberlo visto o leído en algún sitio.

12:30 Dejé a mi mente divagar y me tumbé en aquel campo de rosas a respirar su aroma, olía a vida.

14:00 No sé cuánto tiempo estuve en aquel campo, pero algo me despertó, como un ruido metálico, quizás de barrotes, y las rosas comenzaron a emanar sangre.

14:01 Volví a la habitación de nuevo, aquel pedestal con la caja de madera, era mi alma, estaba seguro. Sufría, estaba perdida. Esto no puede ser real.

14:05 Me despierto por fin del extraño sueño y recuerdo por qué me desmayé.

14:06 En la habitación había un gran celda metálica y lo que en su interior hay hizo que mi conciencia se tambaleara de nuevo en aquel extraño lugar. Humanos, había humanos encerrados en aquella jaula.

Sigue leyendo

He sido abducido VIII

Bueno, después de meses de espera vamos a agilizar la historia que más adeptos ha traído a este blog con su octava parte, nada más y nada menos.

He sido abducido VIII

9.00 Me levanto tranquilamente como cada mañana y me dirijo al cuarto de baño.

9.15 Acabo de afeitarme la poca perilla que me sale mientras pienso en el sueño tan raro que he tenido.

9.17 Me duelen mucho los ojos y por tanto la cabeza: va a ser un día duro.

9.25 De vuelta al cuarto una cama con dosel, una tienda de campaña, los restos de una cabra muerta, mis artilugios, mis trajes y el cielo estrellado detrás del cristal de aquel mirador con esa espesa niebla que avanza poco a poco hacia mi refugio me devuelven a la realidad. He sido abducido, llevo ocho días encerrado en un supermercado.

10.00 Una vez vestido con un traje de chaqueta salgo al laberíntico almacén donde pasillos y pasillos me esperan.

10.30 Cojo los cinco artículos de comer necesarios.

11.35 Intento una vez más salir por las puertas automáticas sin mucho éxito. No tengo alma.

12.01 La gente me mira mientras recorro los pasillos con mi carro automático, Cobi corre detrás de mí cual cobaya con complejo de perro fiel.

12.05 Me duele mucho la cabeza, parece que los ojos se fueran a salir de las órbitas.

12.07 Me dirijo a la gran videoconsola, mi maestra, la que me ha enseñado a sobrevivir en este pequeño mundo que es el supermercado.

12.24 Hoy toca aprender a cocinar y un poco de medicina. Inserto los dos Laser disc (qué raro, esto estaba obsoleto desde hace mucho tiempo, vaya formato más raro. Lo mismo es que se vuelve a llevar en un futuro), me pongo a aprender mediante el juego a cocinar y a ser algo parecido a un doctor.

Sigue leyendo

La carta que encontramos

A la pregunta «¿Por qué se ha ausentado tanto usted en el blog?» debo contestar lo siguiente. Ésta es la verdad de mi ausencia.

Tras intensas búsquedas mediante sistemas de rastreamiento a los que he tenido contacto gracias a un par de favores que me debían en las altas esferas, hemos rastreado los mensajes y mensajes de búsqueda que llegaban a nuestro blog por parte de una persona muy interesada en saber si ha sido abducido. Hemos localizado su posición y su residencia. No estaba en ella, pero esta carta sí. Ustedes mismos saquen sus conclusiones.

He sido abducido. ¿Cómo saber si he sido abducido? Los extraterrestres me han abducido. ¿Abducido he sido yo? Cómo averiguar si he sido abducido. Abducciones. ¿Si tengo manchas negras he sido abducido? ¿Si tengo manchas oscuras he sido abducido? Me han abducido. Me hubieran o hubiesen abducido. Me abducen mientras escribo esto. Quizás me hubieran abducido sin yo saberlo. Sondas en naves cuando fui abducido. Fui abducido mientras veía “Sálvame”. Quizás Bruce Willis me abdujo mientras era abducido por Halma Sayek. Mi vida después de ser abducido. Sigo siendo abducido y no doy crédito. Los alienígenas han sido abducidos por mí. He abducido a mi perro. El salón de mi casa está plagado de alienígenas que no me dejan saber si he sido abducido por el google. Todas mis búsquedas me llevan al Salón. El Salón de mi casa me ha abducido y se enorgullece de ello. Tienen fotos mías con “Cobi” cuando fui abducido. Todos los días me persiguen cuando busco por qué fui abducido. Ellos quieren abducirme de nuevo. Quizás mañana seré abducido. Yo me abduzco. Tu te abduces, él se abduce, nosotros nos abducimos, ellos abducen a las vacas y las vacas abducen al mundo. El petróleo no es del planeta porque me abdujo. Una vez comí petróleo y fui abducido. ¿Si todos me abducen qué tiene de malo? No se cansan de abducirme. Ser abducido me provoca placer. Ya sé por qué fui abducido. No necesito saber si he sido abducido. Soy feliz cuando soy abducido.

Lo siguiente debe permanecer en absoluta confidencialidad.

Muchas gracias por su atención a todos los que han sido abducidos y a usted en particular.

Cómo saber si he sido abducido.

Este es un tema que cada vez preocupa más  y con razón. Pero no obstante las abducciones no son nada nuevo. Desde mediados de los 70, los gobiernos mundiales son conscientes de estas abducciones y, si no hacen nada para remediarlo es sencillamente porque no somos los humanos los objetivos, sino las vacas. Al parecer el ADN de las vacas es casi idéntico al de los extraterrestres. Coincidencia aun mayor en las vacas asiáticas. Es por esto que los humanos no despertamos ningún interés en los extraterrestres. Estudios realizados aseguran que alrededor de un 73% de la población mundial de vacas ya ha sido abducida al menos dos veces.

Entonces, ¿Cómo se explican las abducciones a humanos? Muy simple, los humanos son rara vez abducidos y siempre por error. Se ha de tener en cuenta que los extraterrestres no viajan hasta la tierra para realizar una abducción como en las películas. Se limitan a lanzar un rayo nanoproteico de nucleoneutrones que separa la mente del cuerpo y la conserva con vida durante todo el viaje. De este modo cuando eres abducido, tu cuerpo inconsciente permanece en la tierra mientras que tu mente viaja por el espacio. Debido a la gran distancia que nos separa, un pequeñísimo error en el cálculo al lanzar el rayo varía considerablemente su punto de impacto en la tierra.

¿Cómo es posible que los extraterrestres cometan errores de cálculo? Aunque la comunidad científica lo ignora ya que sus equipos de investigación están controlados por los gobiernos, yo personalmente con otros dos tíos más, utilizando métodos antiguos y rudimentarios de medición como el astrolabio hemos podido detectar una pequeña variación en la órbita de la tierra. Esto es debido a pequeñas alteraciones en su núcleo provocadas, probablemente por las extracciones petrolíferas. Si bien es cierto que esta variación es prácticamente imperceptible y casi despreciable, en los últimos años ha aumentado.

Esta variación ha causado que se pase de abducciones ocasionales a granjeros y vaqueros, a abducciones mucho más frecuentes y en zonas más alejadas de las vacas.

¿Cómo puedes saber si has sido abducido?

–          Si vives dentro de un radio de 42km alrededor de una zona donde viven vacas la probabilidad es alta. Si vives donde se cruzan dos… puedes darte por abducido.

–          Si has sufrido un desmayo y nadie se explica el motivo… puedes haber sido abducido.

–          Las vacas tienen manchas, si crees que has sido abducido y te ha salido una mancha nueva en la piel… has sido abducido. La mancha te ha salido porque tu ADN ha sido alterado y ahora se parece más al de una vaca alienígena. Los extraterrestres no pueden realizar un viaje hasta la tierra, y su modo de intentar llegar a nuestro planeta es introducir variaciones en el ADN de la vacas para transformarla en una de ellos.

–          Si has sido abducido y de repente estas en un supermercado enorme del que no puedes salir, tranquilo, en algún momento terminaremos tu historia.

He sido abducido VI

Bueno, como nadie continuaba esta historia perdida me he decidido a hacerlo yo. No me ha terminado de gustar como queda pero es lo que hay jejejeje. Ya vosotros la continuáis como se merece.
Por último hago un llamamiento a Ale, que creo que soy el único al que no se la hecho entrevista, pero no os preocupéis que ya me la hago yo sólo… :'(     Otro problema que tengo es que yo no veo mi foto. Si los demás la veis pues nada, será cosa de mi ordenador.
Sin más dilación, aquí os dejo mi continuación (anda!! si me ha salido pareado y todo, si es que soy poeta hasta sin querer). ¡¡¡Cangrejos de terror Dani!!! ¡¡Cangrejos de terror!!

03:00 Me cago en la puta madre del bicho este que no para de dar golpecitos en la puerta. Es peor que los vendedores de enciclopedias, ¿no te cansas, hijo mío? Lleva ya tres horas dando golpes y lo único que ha conseguido es que haga un peregrinaje continuo de la cama al baño y viceversa. Debo buscar alimentos con bífidus o algo parecido porque llevo casi una semana haciendo de vientre cada dos por tres.

03:15 Parece que el “guardián del pasillo” se ha cansado por fin y se ha largado. Se respira una paz y un silencio propios de una iglesia.

13:06 Me despierto como si llevara dos días seguidos durmiendo. Me siento oxidado de tanto dormir. Ni siquiera he oído la sirena de apertura. Me está gustando este nuevo hogar.

13:17 Una vez desperezado del todo y aseado lo máximo que puedo me dirijo a por las provisiones de hoy. Miro el número del resguardo para la toalla, ¡¡el 1!! Tengo que correr o se me pasará, y adiós toalla querida.

13:20 Ni el mismísimo hijo probeta de Usain Bolt y Marion Jones lo hubiera hecho más rápido. Creo que por fin tendré mi toalla.

13:25 He vuelto al lugar donde pedí la toalla. Este ruido me taladra el cerebro, hagámoslo rápido. Llego a la máquina y busco algún pomo o algo que me permita abrirla, ya que en su interior debería estar mi preciado objeto.

13:30 Inspecciono la máquina. La abro, y en su interior hay una caja cerrada con un pestillo. Dentro estará la toalla.

13:33 Cojo la caja y salgo de allí corriendo. No me gusta este sitio.

13:40 Una vez fuera dejo la caja en el suelo y me dispongo a abrirla. Mis oídos se acostumbran al ambiente normal del supermercado, y escucho un ruido dentro de la caja. Es como un cuchicheo. Hay algo vivo en su interior. Después de ver la cabra con alas de la azotea y el “guardián del pasillo”, me puedo esperar hasta un digimon ahí dentro.

13:45 ¡¡Estoy nervioso!! Me encuentro como en mi primer cumpleaños delante de un regalo. “¿Qué será? ¿Qué será? Abre la caja y lo verás”, canta mi subconsciente infantil mientras abro el pestillo de la caja.

13:50 Quedo estupefacto al ver lo que hay dentro: una cobaya… La maquinita y su estupenda tecnología con su micrófono de los años 20 me ha entendido mal y me ha traído una cobaya en vez de una toalla. Me siento como cuando pedí a los Reyes Magos una bici nueva y me trajeron unos patines de Fisher Price de cuatro ruedas, y de niña.

Sigue leyendo

He sido abducido V

Aquí les traigo la quinta parta de esta obra maestra de lo absurdo y del misterio. Espero os guste y disfrutéis tanto como yo.

4:00 De nuevo las luces que me despiertan. Esto viene siendo habitual.

4:30 Me visto con mi traje  que supongo que debe ser una marca como Armani. El tacto de esa textura sobre mi cuerpo me hace sentir bien. Me encanta llevar traje.

4:31 Salgo así de mi nueva tienda y me voy en busca del baño, que creo saber dónde estaba. Necesito pensar en mis cosas y todo eso…

5:00 No ha sido tan difícil como pensaba. Allí están las escaleras y las dos puertas con el baño y el mirador. Entro en el baño.

5:15 Bien, por fin listo para empezar la mañana, pero llevo varios dios durmiendo escasamente 4 o 5 horas. Voy a tener que ir pensando en trasladarme de sitio. En los pabellones y los pasillos a las 4 o 5 se activa la luz y no me deja dormir. Veo por lo tanto el mirador como un bien sitio para vivir, al menos hasta que consiga escapar. Tiene espacio, no tiene luces excepto la luz de fuera, las estrellas arriba y la niebla frente al cristal allí a lo lejos. La inmensa pared de niebla que puede llevarme a casa. Lo siento dentro de mí. Es la puerta para volver.

5:30 Comienzo así mi traslado. Cuando las luces están encendidas estoy más seguro, no viene aquella cosa que pude ver la última vez y que aún intento olvidar, el “guardián del pasillo” como lo llamo yo.

5:34 Subo allí arriba una cama bastante suave en la que poder dormir. Lo que más me cuesta es subir el dosel, pero bueno, utilizo un viejo truco de un maestro de la facultad. Miro a mi alrededor y construyo un torno rudimentario para poder subir todas las cosas por las escaleras. El torno se une por un sistema de poleas a una especie de cinta transportadora que he hecho con papel de pompitas y todo va como la seda.

6:00 Queda una hora para que abran, así que me doy prisa y subo un sofá, una tienda de campaña por si acaso, la máquina de videojuegos y muchas lámparas por si me hace falta luz. Por supuesto no se me olvidan mi destornillador, mis chinchetas y la pala. Debo intentar encontrar algún arma para largas distancias.

7:00 Mientras ordeno mi nueva casa suena la ensordecedora sirena que indica la apertura de las puertas del centro comercial, así que cierro esa puerta con un candado láser que he encontrado abajo y a ver quién tiene huevos de abrirla. Por fin tengo casa en el mirador.

7:03 Voy abajo con mi traje a buscar comida. Entonces mi felicidad da un vuelco cuando por los altavoces dicen que se han instaurado limitaciones de comida y cada persona sólo puede llevarse 5 productos. Todo lo no comestible sigue igual. Esto se debe a que tenemos un ladrón entre nosotros que todas las noches roba.

7:07 ¿Cómo voy a seguir viviendo sin comer? 5 productos es poquísimo. Bueno, me hago a la idea. Tengo varias misiones para el día de hoy: agenciarme una toalla, ya que con ella me sentiré protegido de verdad, pues en un libro leí que sirve para mil cosas, incluso tiene una piel microfilamentosa que ejerce de chaleco antibalas; por otro lado tenía que salir de ahí, pero para eso faltaba lo más importante, recuperar mi alma, así las puertas mecánicas se abrirían y podría volver a casa. Y ya si por el camino encuentro respuestas de dónde estoy pues mejor que mejor.

Sigue leyendo

He sido abducido IV

Un día más de las aventuras de nuestro amigo abducido. ¿Descubriremos algo nuevo? ¿Qué es lo que pasa en ese supermercado tan extraño? ¿Qué vio nuestro protagonista la última noche? ¿A qué huelen las nubes? ¿Africana o europea?

05:00 Las luces del centro comercial me despiertan. Estoy dentro de mi pequeño refugio, cubierto con las sábanas, pero aun así las luces son suficientemente potentes como para molestarme.

05:01 Noto un cierto olor desagradable que impregna las sábanas. Mierda, anoche pasé demasiado miedo. Tendré que buscar sábanas nuevas. Y ropa.

05:05 Iba a desayunar algo, pero el olor no me deja, mi estómago se niega a hacer hueco para nada mientras permanezca ese tufo, así que me dirijo a las escaleras mágicas que llevan a los servicios para limpiarme un poco, y luego iré a los pasillos en busca de la sección de ropa.

05:15 Limpio y desnudo, a buscar la sección de ropa. Espero no tardar demasiado, no quiero estar así para cuando empiece a entrar gente.

05:30 Ha sido más fácil de lo que esperaba. Como no voy a pagar nada de lo que estoy usando, me he decidido por un traje bastante elegante pero a la vez muy cómodo. Me hago también con un par de zapatos que vayan a juego, pero sobre todo me preocupo de que sean cómodos. Nunca se sabe cuándo vas a necesitar correr, lo único que sé es que tarde o temprano voy a volver a acabar corriendo, y lo último que quiero en ese momento es llevar unos zapatos que me hagan daño.

06:30 Me rugen las tripas. Mierda, me acabo de dar cuenta de que llevo una hora haciendo el tonto, posando a lo Brad Pitt y disfrutando de mi traje nuevo.

06:43 Bien, un reponedor está terminando de colocar el pan recién horneado en unas cajas. Con esto y algo de embutido me preparo un desayuno que parecen dos.

07:00 La ensordecedora sirena suena anunciando la apertura al público. El escándalo de la gente entrando a toda velocidad como si no hubiera mañana se suma a la ya de por sí molesta sirena, pero ya empiezo a estar acostumbrado. Debería pensar en alguna forma de salir de aquí, no puedo quedarme aquí toda la vida. Además, está aquello que vi anoche…

09:00 Dos horas dando vueltas y no he visto nada que me ayude. Casualmente me tropiezo con la sección de videojuegos, y descubro que han cambiado el juego que tenían de muestra. Tampoco va a pasar nada por probar este nuevo juego un rato.

15:52 El hambre me saca de un mundo mágico pseudomedieval plagado de especies humanoides. Curiosamente no había humanos, pero sí cosas parecidas a orcos, ogros y demás bestias. En fin, otra mañana perdida. Sí que son adictivos estos juegos.

Sigue leyendo