Miedo y maltrato en casa

Bueno, aquí os dejo un pequeño relato que puede abrir los ojos a muchas personas y cambiar su forma de pensar.

Miedo y maltrato en casa

Otra vez esperando, otra vez pensando en qué comprar para comer con ese miedo que me sube por la espalda. Pronto llegará y sé que no será para bien. Su trabajo mezclado con alcohol es un coktail que me desmorona. Me da mucha pena que esté así, me da mucho miedo cuando llega con ese olor a whisky a las 3 de la tarde.

No tenemos más remedio que aguantarnos el uno al otro, mi amor es inconmensurable y si me pega es porque me lo merezco, lleva demasiada tensión a las espaldas. Toda una casa con su sudor. Yo sin embargo en el paro desde hace meses, fregando, recogiendo a los niños, contándole cuentos en las noches y ni eso soy capaz de hacer bien. Fue entonces cuando comenzaron las palizas. Fue entonces cuando se acabó nuestra felicidad.

Recuerdo lo de cada noche, con su pequeña figura me chilla, me chilla y me pega. Yo no soy capaz de responderle, sólo lloro. Sus ojos lloran después cuando el alcohol se ha esfumado al olvido. Hacemos el amor y dormimos como si no hubiera pasado nada y otra vez comienza el nuevo día.

Ahí llega, lo espero con un cigarro en la mano, en la cocina los huevos se están haciendo, lástima que haga mucho tiempo que perdí el apetito. Viene hacia mí y me toca delante de los niños, apesta a alcohol, como siempre. Le aparto la mano y se cabrea, más de lo habitual. ¿Cómo una persona con su pequeña estatura puede causar tanto miedo? Los niños lloran, los cojo como puedo y los saco de la casa. Decididamente nos vamos, nos vamos para no volver nunca jamás. Mientras me voy, la persona que me causa tanto miedo coge la sartén de los huevos y me la tira a la cara. Siento el aceite carcomer mi piel, grito y lloro. No puedo hacer nada más, no quiero pegarle, aún siento su corazón con el mío como desde el primer momento.

Nunca debí perder mi trabajo, nunca debí dejar que sólo trabajara ella, nunca debí dejar que se emborrachara. Toda la culpa es mía, Sandra, de tu marido, de tu amante, del padre de tus hijos.

Anuncios

5 pensamientos en “Miedo y maltrato en casa

  1. Deh

    Genial. Es una historia que tenemos tan asumida, tan interiorizada, que ese final nos rompe totalmente los esquemas. Sí que hace pensar.

    Responder
  2. Señor Goodkat Autor de la entrada

    Exacto por eso lo hice que el hombre puede ser maltratado tambien aunque choque, no son siempre las mujeres ^^

    Responder
  3. collantes

    Deberias escuchar una comparsa de tino tovar que trata sobre este tema, esta muy bien si la encuentro os la enseño!

    Responder

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s