He sido abducido IX

Os prometo que en mi mente se están trazando las ideas finales. Todo va a tener su explicación, palabrita. Os dejo otro surrealista capítulo que aunque a priori no arroja nada, os va a dar mucha información.

He sido abducido IX

12:00 Y ahí estaba yo mirando un pedestal con una caja. Algo me decía que lo de dentro sería algo brillante, algo que debía oler muy bien.

12:03 Acercándome así me vino un olor a rosas, a un campo de rosas alrededor de una torre gigantesca, casi la podía ver.

12:07 Mi mente me transportó a aquel lugar con aquel fuerte olor, estaba entre ellas, entre miles y miles de rosas. Un campo gigantesco en una hondonada y allí a lo lejos se podía ver como ascendía de nuevo hasta la tierra normal.

12:15 Mientras paseaba miré al suelo y allí sobre mis pies estaba el camino de baldosas amarillas. Sobre él, un cartel casi borrado donde se podía distinguir FOLLOW THE YELLOW BRICKROAD. Qué raro era todo.

12:22 En el centro de la explanada una torre derruida y alta. Esto me suena, me es muy familiar, creo haberlo visto o leído en algún sitio.

12:30 Dejé a mi mente divagar y me tumbé en aquel campo de rosas a respirar su aroma, olía a vida.

14:00 No sé cuánto tiempo estuve en aquel campo, pero algo me despertó, como un ruido metálico, quizás de barrotes, y las rosas comenzaron a emanar sangre.

14:01 Volví a la habitación de nuevo, aquel pedestal con la caja de madera, era mi alma, estaba seguro. Sufría, estaba perdida. Esto no puede ser real.

14:05 Me despierto por fin del extraño sueño y recuerdo por qué me desmayé.

14:06 En la habitación había un gran celda metálica y lo que en su interior hay hizo que mi conciencia se tambaleara de nuevo en aquel extraño lugar. Humanos, había humanos encerrados en aquella jaula.

14:07 Me miraban en silencio y cuando vieron que comencé a moverme empezaron a chillar y a pedirme ayuda en dios sabe qué idioma. Mis ojos me dolían más que nunca, de aquí a un momento comenzaría a quedarme ciego, era insoportable.

14:08 No sé qué hacen aquí estas personas ni por qué están encerradas, así que le digo a Cobi que se acerque a ellos.

14:09 Cobi me mira con su cara de cobaya y poco más.

14:10 La he entrenado muy bien para no hacer caso a nadie.

14:11 Me acerco a la jaula poco a poco mientras ellos me miran, algunos gritan palabras que dios sabe de dónde vienen, pero hay una mujer que se queda callada y me mira sin decir nada.

14:12 Sus ojos verdes me hipnotizan por un momento. ¿Será alguien con poderes sobrenaturales? ¿O simplemente que llevo mucho tiempo sin tocarme?

14:13 Entonces el suelo se abre y la jaula entera comienza a bajar mediante una plataforma hacia un nivel inferior. Aquellas personas me miran con miedo en sus caras y empieza a sacar las manos y a golpear los barrotes, sin embargo ella se queda allí, pasiva, afrontando su destino.

14:14 La plataforma se cierra y yo no puedo hacer nada, sólo mirar como descienden hacia la oscuridad. Me duelen los ojos y me empieza a dar punzadas en mi cabeza. Creo que me va a dar algo.

14:20 Comienzo a andar por los pasillos trastabillando por el dolor que tengo. Debo salir de ese asqueroso sótano.

14:30 Estoy perdido, así que miro a Cobi. Otra cosa no, pero debe tener sentido del espacio.

14:31 Ante mí aparecen 3 Cobis. Dios, me duele mucho la cabeza. Seguiré al Cobi de la izquierda.

14:59 Nunca voy a salir de aquí, al Cobi de la izquierda lo siguen los otros dos Cobis, pero parece que está bastante perdido. Mejor sigo al del centro.

15:05 Sí, éste parece que sí que sabe, veo al fondo la luz. Estamos entrando de nuevo en los grandes corredores del supermercado.

15:15 Veo miles de sombras que me miran, son los clientes, pero paso de todos ellos y centro mi poca visión y mis andares borrachuzos en seguir al Cobi del centro. Cada vez aparecen más Cobis para despistarme, pero sé bien a cuál he de seguir.

15:17 Cobi, a casa.

16:00 El viaje fue más largo de lo esperado, llevo horas y horas tambaleándome por el supermercado. Pero por fin acabo de llegar al mirador.

16:01 Subo corriendo las escaleras, que esta vez suben, y voy al cuarto de baño. Llego a lo justo para desplomarme sobre el suelo de aquel sitio. Espero que Cobi no se me mee encima.

17:30 Me levanto por fin con olor a orín a mi alrededor. Sabía que Cobi iba a hacer eso, no lo veía por ningún lado. Seguramente estaría arrepentido y se habría ido por ahí.

17:31 Me incorporo como puedo y me pongo a darme una ducha de las buenas mientras pienso en todo lo ocurrido allí abajo.

17:40 Salgo por fin de la ducha sin una mísera toalla con la que poder secarme. Toalla, te encontraré.

17:45 Me seco como puedo con una especie de papel con el que estoy muy familiarizado en estos últimos días y me miro al espejo.

17:47 Dios, soy un zombi, mis ojos, mis ojos están rojos, presas de la irritación.

17:48 Algo en el agua, algo en el orín, algo ha pasado que ha caído sobre mis ojos. No, no puede ser eso. ¿Será una conjuntivitis espacial? ¿Será alguna enfermedad de otra galaxia? Dios, ¿qué me pasa?

17:50 Me vestí con el primer traje de chaqueta que encontré en el armario de mi refugio y me fui a buscar la sección de farmacia por allí. Necesitaba un colirio y de los buenos antes de que me estallaran los ojos.

18:12 ¿Dónde estará ese pasillo? Buscaré por medicamentos.

18:20 Mejor buscaré por colirios.

18:31 Creo que lo mejor será mirar en “ojos”.

18:43 ¿Y si le pregunto a la gente? Para qué, ¿para que me ignoren como siempre?

18:45 Bueno, iré a esa mujer.
—Buenas, ¿me puede indicar dónde están los colirios para los ojos?
—Lo siento, señor, vengo poco aquí y la verdad es que no tengo ni idea, quizás ese encargado de allí lo sepa.
—Muchas gracias, señora.

18:47 —Hola, ¿sabe usted dónde puedo encontrar algún colirio para que no me estallen los ojos?
El encargado, como todos los del supermercado, me mira con cara de zombi, me analiza y me dice lo que nunca deseas oír pero aun así miles de veces lo escuchas:
—No nos quedan, vuelva dentro de un mes.

19:00 Estupendo, estoy con una conjuntivitis espacial en el mayor supermercado posiblemente de la galaxia y no hay colirio. Lo de no haber toallas lo puedo llegar a comprender porque son muy peligrosas y deseadas, pero no haber colirio es indignante.

19:15 Llego al refugio y voy raudo y veloz cual gacela al cuarto de baño a echarme agua en mis globos oculares.

19:17 Decido meterme debajo del grifo con los ojos abiertos.

19:18 Veo a Cobi detrás de la pantalla de agua mirándome asombrado. Qué guapa es mi cobaya.

19:19 Me miro al espejo mientras me seco y veo algo en mi ojo que no debería estar ahí. No, no es pelo de Cobi, es otra cosa como transparente, parece una lentilla. Meto mi dedo y extraigo aquella cosa, y del otro ojo también. Qué raro, yo nunca he tenido problemas de visión.

19:32 El dolor se quita espontáneamente, que raro.

19:37 Listo, voy a salir al supermercado a coger los pocos artículos que me permiten las normas. Aún es temprano, así que habrá mucha gente. Me pongo guapo en un momento.
—Cobi, vamos a coger algo de comer que no quiero tener que cazar.

20:20 Tengo lo necesario para hoy: 4 Danoninos. Aunque ahora que lo pienso, vaya mierda de comida me he buscado para toda una noche. Pero claro, como empezaba por la D me sonaba que había escuchado sus buenas propiedades en la máquina de videojuegos.
—Cobi, a esto que me ha pasado en la Tierra se le llama marichalazo. Apréndelo para cuando volvamos a casa.

20:30 Vuelvo hacia el refugio y me encuentro algo que no debería, algo que no esperaba ver.

20:31 ¡Una vaca!

20:32 Yo la miro.

20:33 Ella me mira a mí. Lo curioso es que anda a dos patas y parece muy tranquila. Acto seguido se olvida de mí y sigue su camino. Decido hacer lo mismo, vacas puede haber en todos lados y en un supermercado espacial debería ser obligatorio tener vacas. Con eso me tranquilizo y sigo hacia mi refugio.

20:35 Veo otra vaca andando a dos patas.

20:37 Otras tres más charlando y ¡las entiendo!

20:45 Llego al refugio y lo cierro a cal y canto. Le doy un Danonino a Cobi que parece estar tan tranquilo como siempre. No sé en qué pensará esta rata tan adorable, pero ojalá pudiera cambiarme por ella.

20:47 No, no hay ninguna posibilidad de que haya esperado dos minutos a ver si mi mente entraba en Cobi. Pero después de las cosas que me han pasado no sería raro.

21:00 Ya solo en mi refugio me tumbo en mi cama con dosel y me pongo a pensar en la gente que está en los sótanos encerrados en jaulas. Debo sacarlos de ahí. Pero las vacas aún siguen fuera. ¿Y si espero a que cierre?

22:00 Cavilando, cavilando me han dando las tantas. ¿Qué hago? Vacas fuera, dentro de poco el guardián…

22:08 Me voy a tomar unas pastillas.

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